La exposición titulada “La burbuja de Don Quijote” reúne una serie de óleos de inspirados en pasajes, personajes y escenas del ingenioso hidalgo de Cervantes. La noción de burbuja es la clave interpretativa central. Don Quijote no vive simplemente en el mundo exterior, sino en un espacio interior, un ámbito imaginado donde convergen sus ideales de justicia, nobleza y heroísmo. Esa burbuja es a la vez refugio y lente: una forma de mirar la realidad transformándola, ennobleciéndola o combatiéndola. El Caballero, por tanto, no huye del mundo; lo enfrenta desde la utopía que lleva consigo.